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日志


8月24日

Mario Benedetti

HOMBRE QUE MIRA EL CIELO

Mientras pasa la estrella fugaz
acopio este deseo instantáneo
montones de deseos hondos y prioritarios
por ejemplo que el dolor no me apague la rabia
que la alegría no desarme mi amor
que los asesinos del pueblo se traguen
    sus molares caninos e incisivos
    y se muerdan juiciosamente el hígado
que los barrotes de las celdas
    se vuelvan de azúcar o se curven de piedad
    y mis hermanos puedan hacer de nuevo
    el amor y la revolución
que cuando enfrentemos el implacable espejo
    no maldigamos ni nos maldigamos
que los justos avancen
    aunque estén imperfectos y heridos
que avancen porfiados como castores
    solidarios como abejas
    aguerridos como jaguares
    y empuñen todos sus noes
    para instalar la gran afirmación
que la muerte pierda su asquerosa puntualidad
que cuando el corazón se salga del pecho
    pueda encontrar el camino de regreso
que la muerte pierda su asquerosa
    y brutal puntualidad
    pero si llega puntual no nos agarre
    muertos de vergüenza
que el aire vuelva a ser respirable y de todos
y que vos muchachita sigas alegre y dolorida
    poniendo en tus ojos el alma
    y tu mano en mi mano

y nada más
porque el cielo ya está de nuevo torvo
    y sin estrellas
con helicóptero y sin dios

11月3日

Héctor C. Prieto

Hoy el cielo se acuesta encapotado,

Las manecillas con ritmo atropellado

Se sienten amenzadas por la metralleta

Que la luna, disimula entres sus letras.

 

Un colmillo afilado y con gran aridez

Se revuelve en las farolas nocturnas

De las que manan todas las absurdas

Propuestas que limitan la lucidez.

 

Burbujas que se confunden con verbos,

Dilatando su ego a un estrépito yermo

Que nos impone límites a una modalidad

De pintar con el cuero abierto en canal.

 

Huesos de plástico en estado reumático

Que se columpian sobre un neumático

Hasta dejar una huella sobre la via láctea

Con la sonrisa de un prófugo de la cávea.

 

Los arcoiris se despuntan mentirosos

Sobre números, que son más de siete

Y se muestran groseramente morosos

Habitando noche y día indistintamente.

 

Mimetismo de un pensamiento ardiente

Con el tintineo de las estrellas nacientes

En este cielo que al abrigo de un ojo

Se extiende ahora, infinito y silencioso.

9月18日

Héctor C. Prieto

Por qué nadie entenderá

Que a veces me guste sentir la soledad

En una noche con luna menguante.

 

Que en medio de la ciudad

Me apetezca caminar

Sin tener ningún lugar al que llegar.

 

Sentir la humedad ambiental

Ver las olas romper

Y oler el salitre del mar.

 

Estar de pie, quieto,

Sentarme,

Levantarme y volver a caminar.

 

Que suene un tema de Marlango en mi I Pod

Y tengo el instinto de mirar al cielo

Para comprender que me encanta ser como soy.

 

Por qué nadie entenderá

Que a veces la vida me parezca tan maravillosa

Y me sienta tan feliz.

8月21日

Héctor C. Prieto

Si tu vida es tuya,
mi vida es mia.
 
Si tu vida no es tuya
eres gilipollas.
 
Y si mi vida no es mia
soy gilipollas.
 
Así que como ni tú ni yo
queremos ser gilipollas.
 
Tu vida es tuya
y mi vida es mia.
 
(Cualquier comentario a esto será borrado, puesto que no pienso discutirlo con nadie)
8月10日

Quique González

Es personal, no te voy a mentir
no quiero hacer que sientas que no estoy aquí
y no hago más que rellenar el cenicero.
Es personal, no lo quiero decir
pero es lo que hace de ésta una ciudad hostil,
dame los frutos de tu amor de invernadero.
Y olvídate de mi porque en el fondo
estoy tocando fondo al reincidir
será porque me tienes a tu antojo
será porque es mejor también así.
Es personal, una puerta inaccesible
es personal, personal e intransferible
es personal, una puerta inaccesible
es personal, personal e intransferible
Es personal, no lo debes oír
pero es que a veces todo, nada da de si
tendremos que poner los labios en remojo.
Y colocar un toldo ante los ojos
y hacer esfuerzos para no mentir
y respirar lo malo de nosotros
que lo peor lo guardo para mi.
Es personal.
7月14日

Héctor C. Prieto

Vivir es caminar
todo lo demás
es yermar la tierra
y en tierra yerma
solo crece mala hierba.
12月6日

Héctor C. Prieto

Cenicientos arcoiris se filtran
Por las concavidades de una bombilla
Que tintinea con aire canival
De ver como todos los azules te pintan.
 
Custodios celosos de tus destellos
Que a las estrellas deslumbran
Mientras la bombilla en la penunbra
Escribe coplillas llenas de acuerdos.
 
Semiesfera de la noche perfecta
En la bóveda solo ve vanidad
Bombilla que en sueños te concreta.
 
Pues aun amamantada de nocturnidad
Se sabe cuna de la palabra sincera
De los destellos de la felicidad.

Héctor C. Prieto

Dejar pasar el portaminas
Por una hoja en blanco
Representa lo poco franco
Que hago en mi día a día.
 
La mano sudorosa
Empapando la celulosa
A cada impulso brutal
De mi pulso banal.
 
Poco importa lo extenso
O si es malo o bueno
Lo puesto en el papel
Lo único que importa: el placer.
 
Un alivio para el cuerpo
Que a trancas y barrancas
Se desvive como en cueros
Enloquecido de palabras.
 
Una liberación para el corazón
Que puede desatar su sinrazón,
Una medicina para la cabeza
Que se desembaraza de sus rarezas.
 
Escribir que te amo secretamente
Que no te dejaría de besar
Que te haría el amor mil veces
Si me dieras una oportunidad.
 
Escribir que estoy por morir
Cuando no hayo más amigo
Que una botella de vino
Y siento el peso del mundo sobre mí.
 
El psicólo más barato,
La droga que más coloca
Escritura, te necesito tanto,
Por dios, no me abandones hasta la horca.
11月26日

Miguel Hernández

El último y el primero:
rincón para el sol más grande,
sepultura de esta vida
donde tus ojos no caben.
 
Allí quisiera tenderme
para desenamorarme.
 
Por el olivo lo quiero,
lo persigo por la calle,
se sume por los rincones
donde se sumen los árboles.
 
Se ahonda y hace más honda
la intensidad de mi sangre.
 
Los olivos moribundos
florecen en todo el aire
y los muchachos se quedan
cercanos y agonizantes.
 
Carne de mi movimiento,
huesos de ritmos mortales:
me muero por respirar
sobre vuestros ademanes.
 
Corazón que entre dos piedras
ansiosas de machacarte,
de tanto querer te ahogas
como un mar entre dos mares.
De tanto querer me ahogo,
y no me es posible ahogarme.
 
Beso que viene rodando
desde el principio del mundo
a mi boca por tus labios.
Beso que va a un porvenir,
boca como un doble astro
que entre los astros palpita
por tantos besos parados,
por tantas bocas cerradas
sin un beso solitario.
 
¿Qué hice para que pusieran
a mi vida tanta cárcel?
 
Tu pelo donde lo negro
ha sufrido las edades
de la negrura más firme,
y la más emocionante:
tu secular pelo negro
recorro hasta remontarme
a la negrura primera
de tus ojos y tus padres,
al rincón de pelo denso
donde relampagueaste.
 
Como un rincón solitario
allí el hombre brota y arde.
 
Ay, el rincón de tu vientre;
el callejón de tu carne:
el callejón sin salida
donde agonicé una tarde.
 
La pólvora y el amor
marchan sobre las ciudades
deslumbrando, removiendo
la población de la sangre.
 
El naranjo sabe a vida
y el olivo a tiempo sabe.
Y entre el clamor de los dos
mis pasiones se debaten.
 
El último y el primero:
rincón donde algún cadáver
siente el arrullo del mundo
de los amorosos cauces.
 
Siesta que ha entenebrecido
el sol de las humedades.
 
Allí quisiera tenderme
para desenamorarme.
 
Después del amor, la tierra.
Después de la tierra, nadie.
11月20日

Hector C. Prieto

La luna dibuja siluetas,
Con su irisada paleta
Define fogosa de brillos
La curva de tu amarillo.
 
Con su pincel señala, esférica
Una casualidad métrica
Entre tus bóvedas celestas
Que son alados diamantes.
 
Globo de plata y oro
Fulmina todas las estrellas
Que junto a ti parecen adornos,
Luciernagas de pamela y querellas.
 
Esbelta, se desliza sincera
Por el destello de tu mejilla
Que rebosa de campanillas
En todos los cortes de canela.
 
Esa linea endiosada
Que desde las alturas
Te delimita acuosa
Por caminos de azúcar.
 
Ese astro antiguo y bullicioso
Contigo ha hecho un giño
A todos los nortes caprichosos,
Que abruman desde niño.
 
La luna siempre en alza
Te ha pintado a su semejanza
Y siempre bella colgada del cielo
Para vivir de tu centelleo.
9月17日

Héctor C. Prieto

Cerca del corazón,
Rujen las arañanas
De mis entrañas,
Ansían amor.
 
En una chabola de madera
Llena hasta la bandera
Viven todas ellas
Limosneando a las muelas.
 
Sueñan con comer
Caminitos de serrín
Que lleven a ti
En lunas de miel.
 
Tejen supiros
Que en ripios vomito
Entre vaso y vaso
De vino barato.
 
Las muy puñeteras
Aguantan enteras
La llegada futura
De la que mate su gusa.
 
Tocan saetas
Para aliviar las tragaderas,
Para estar contentas
Entre tantas esperas.
 
La perra pena de la gula
Les hace gritar todas las lunas
Y así, al no estar tú aquí
A mi me dejan sin dormir.
 
Mis queridas Carpantas
Sufren mil calamidades
Pero soñando aguantan
Con el día que las amamantes.

Héctor C. Prieto

Los suspiros flotan
Por las praderas frondosas
Entreteniendo, complaciendo
Con malabares cientos
Con su aleteo leve e incierto
A las distraidas amapolas.
 
Como un resorte viejo
Van de la tierra al cielo
Germinando de manzanilla
Las grietas de la mejilla
Que al calor de un candil
Se evapora febril.
 
Los suspiros ardientes
Viven siendo conscientes
Que tienen que roer tablachos
Para con margaritas a penachos
Perfumar en siseos
Los campos trigueros.
 
Como un garabato silencioso
Entre laureles pululan ociosos
Y se dispersan con sus alas irisadas
Al arrullo de la cascada
Que brota de suspiros amamantados
Por los amores siempre rebrotados.

Héctor C. Prieto

Las paredes infinitas
Se pintan a olas
De alquimias
Y plomadas fogosas.
 
Grafiti urbano
De una belleza grecorromana
Que de la paleta emana
Como un arcoiris mundano.
 
El lienzo rupestre
Que quien apostase por sefardí
De los montes del noroeste
Bien perdiese hasta el último maravedí.
 
Pulcros los pinceles en remojo,
En cerveza unicolor
Mientras se desliza suave
Por los barrocos enclaves.
 
Y al utilizar cincel nazarí
Apenas se llega a cubrir
La caída imperial
Ante el deseo carnal.
 
Seguro en sus creencias
Es el aljibe que perfuma
La espátula de espuma,
Que expone las esencias.
 
Los flamencos como sedas
Transmiten a brochazos emociones
En sus emigraciones
A través de las telas.
 
Y acaba una golondrina
Apalendo sardinas,
Por querer ser parte
De esta obra de arte.

Héctor C. Prieto

Escapando de Lepanto
Escapé, vivo y coleando
Pero con más tajos
Que el mismísimo manco.
 
Cruenta batalla turquesa
Que aun narrándose hacedera
Dejó varios miles de brechas
En los barcos de castilla la vieja.
 
Vizcaina bien ceñida
Para batirnos con aire triste
Y pluma en ristre
Para narrar las heridas.
 
Con el estómago encogido
Por las eternas miserias
Nos aferramos a gritos
A una vida de histerias.
 
Españolito al azote del pagano
Con dos monedas reservadas
En el arca de un monarca
Para saldar el último pago.
 
La gloria para la madre patria
El anonimato para los parias
Que con su sangre la lograron
Que contra el hereje todo lo dejaron.
 
¿Cuántas astillas quedan
Aún navegando por nuestras entrañas?
Que de supurar no cesan
Que nos recuerdan que aun seguimos en la batalla.
 
Que lo peor no es haber caido
Sino saberse olvidado y herido
Porque hay heridas
Que no sanan en vida.
 
Y es que la vida nada envidia
A la peor de las guerras
Pues goza de sus tretas
Y se siente mortal en todas sus caricias.

Héctor C. Prieto

El cielo habla angosto
En esta noche de agosto
De los tambores
Que brotan de los amores
Pasados en hechos,
Presentes en pechos.
 
Las cajas añoran mimos
Del saxofón aquilino
Que tantas notas afinó
Disimulando ser bribón
Entre tanto marinero
Novato e inexperto.
 
Como callar su sonido afónico,
Íntimo y tórrido
Que de la piel emana
Secando las palabras
Más insensatas nunca oídas
Pero siempre sostenídas.
 
Solo tocar y volver a tocar
Aquel armónico fatal
Que subía la dicción
Hasta despertar al sol,
Se desatan los mil oleajes
De un multicolor brebaje.
 
Estas manos, esas manos
Relinchando acordes mansos
Bibrando sobre un pentagrama
Que hoy se escribe con ganas
Porque los años son inertes
Y los recuerdos siempre vuelven.

Héctor C. Prieto

La luna baila entre algodones
Como una adivinanza
Que suave gira sobre mis goznes.
 
Sintiendo las alabanzas
Que se murieron en los fogones
De las montañas nevadas.
 
El sonido de unos dedos febriles
Sobre el ajedrezado marfíl
Reafirma el paso de los abriles.
 
Sintiendo el frio del serrín
Que de tantas muecas hizo atriles
Obviando la calidad del matiz.
 
Tintineo del que prendí la vida
Desde la mano mecedora
Hasta cana la sien mortecina.
 
Esta batalla tormentosa
Que se agarra y se salda en las cimas
Donde el alma se revosa.
 
Son las mismas pestañas evasivas
Las que aliviadas parpadean
Al calor de las amapolas altivas.
 
Y es este, el candil que tintinea
Hábil ante una dulce memoria cautiva,
Mi recuerdo en infinitas primaveras.

Héctor C. Prieto

Los huesos son pequeños dardos
Que solo importan a los gusanos.
 
El amor se perpetúa en el tiempo
En forma imparable de herida
Pulsate, limita cada uno de nuestros gestos
Por toda la vida.
 
El cuerpo entero se resiente
Ignorando el presente
Desoyendo la cualiadad más cruel
Que administramos con sed.
 
El ritmo innecesario de las agujas
No siempre cura,
Nuestros aires son escasos y difusos
Si el daño es profundo.
 
Cuando el corazón está sangrando
Todo son estragos,
Y Caronte ya espera impaciente
El cuerpo caliente.
 
Yaces de una herida vieja y mortal
Sin haber vuelto a respirar,
Te alejas inevitablmente por la estigia
Todavía infectado por cardiacas heridas.
 
La vida se cita a cada palabra dicha
Y el silencio clama a todas las desdichas.

Héctor C. Prieto

Soñemos
Soñemos que somos mosquitos
Dos mosquitos
Que volando, vuelan
Que nos buscamos
Y que nos encontramos
A la luz de un farol
Que yo te digo:
Te amo
Y tú me dices:
Te amo
Y que no hay más mundo
Que este es un farol
Que nos amamos
Que somos dos mosquitos
Enamorados.
9月14日

Fito Cabrales

Algo lo que me invade,
todo viene de dentro
Nunca lo que me sacie, siempre quiero, lobo hambriento.
Todo me queda grande para no estar contigo.
¿Sabes? quisiera darte siempre un poco más de lo que te pido.
 
Sabes que soñaré si no estás que me despierto contigo.
Sabes que quiero más, no se vivir solo con 5 sentidos.
Este mar cada vez guarda mas barcos hundidos.
 
Tu eres aire, yo papel,
donde vayas yo me iré,
si me quedo a oscuras
luz de la locura ven y alumbrame.
Alguien dijo alguna vez:
"por la boca vive el pez"
y yo lo estoy diciendo, te lo estoy diciendo otra vez.
 
Dime porque preguntas cuanto te he echao de menos,
si en cada canción que escribo corazón eres tú el acento.
No quiero estrella errante, no quiero ver la aurora
quiero mirar tus ojos del color de la cocacola.
 
Sabes que soñaré, si no estas que me despierto contigo
Sabes que quiero más, no sé vivir solo con 5 sentidos.
Este mar cada vez guarda mas barcos hundidos.
 
No estás conmigo siempre que te canto,
yo hago canciones para estar contigo,
porque escribo igual que sangro,
porque sangro todo lo que escribo.
me he dado cuenta cada vez que canto
que si no canto no se lo que digo.
La pena está bailando con el llanto
y cuando quiera bailará conmigo.
La vida apenas solo dura un rato
y es lo que tengo para estar contigo
para decirte lo que nunca canto,
para cantarte lo que nunca digo.
9月12日

Federico García Lorca

Sólo tu corazón caliente,
Y nada más.
 
Mi paraíso, un campo
Sin ruiseñor
Ni liras,
Con un río discreto
Y una fuentecilla.
 
Sin la espuela del viento
Sobre la fronda,
Ni la estrella que quiere
Ser hoja.
 
Una enorme luz
Que fuera Luciérnaga
De otra,
En un campo de
Miradas rotas.
 
Un reposo claro
Y allí nuestros besos,
Lunares sonoros
Del eco,
Se abrirían muy lejos.
 
Y tu corazón caliente,
Nada más.